Los merengues amaga con rendirse: El Real Madrid cae ante el Valencia 1-2 en el Bernabéu y dice casi adiós a LaLiga de España

Se deja tres cuartas partes de la Liga al tirar, una vez más, un tiempo ante el Valencia. Debutó Fran González. Diakhaby, Vinicius, que falló un penalti, y Hugo Duro goleadores. Mamardashvili, heroico.

Ya sonaba a premeditación. El Madrid, en una inexplicable condición de equipo reactivo y no propositivo, volvió a autoimponerse una remontada para seguir vivo en la Liga, pero esta vez no le salió. No se puede funcionar permanentemente a golpe de desfibrilador. El equipo volvió a ser un témpano en la salida, arrastró los pies un tiempo, falló un penalti, encajó un gol e incomodó al Bernabéu. En definitiva, se fue del partido y cuando quiso volver, quedó demasiado expuesto y se despidió de tres cuartas partes de Liga con un tanto de Hugo Duro, que pasó por su cantera, en el descuento, ese territorio que tantas veces fue suyo. El Valencia supo defenderse con mucho trabajo y mucho portero. El mejor Mamardashvili ya es juez de la Liga. Y su equipo tuvo fortuna: dos goles en tres tiros a puerta. Hasta el balón era naranja.

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El informe pericial del partido para el Madrid deja que Vinicius ha perdido la constancia; Valverde, uno de sus siete pulmones; Rüdiger, la capacidad antiaérea; el equipo en general, ese espíritu de sacrificio que tantas veces le ha salvado de la quema, y Ancelotti, muchas opciones en un campeonato que desde Cornellà está de nalgas. Solo el pinchazo del Barça con el Betis le mantiene con vida.

La tarde trajo el debut de Fran González, un portero de 19 años, leonés, tan gigantón como inexperto, con apenas 17 partidos en el Castilla. El Bernabéu abre los brazos siempre a un canterano. Luego se desengaña o no, según le vaya la feria, pero por lo general es más paciente con los baratos que con los caros. Para confirmarle que aterrizaba en Vietnam Rüdiger y Lucas Vázquez le mandaron dos cesiones que fueron granadas de pie. Las salvó como pudo en el primer minuto. Fue un fuego amigo preventivo. El otro le llegó al cuarto de hora, en un cabezazo de Diakhaby, que sobrevoló a Rüdiger, para fusilar al novato en el lanzamiento de un córner.

Antes se había llevado otro bofetón el Madrid, que ya es molesta costumbre, cuando Vinicius falló un penalti opinable de Tárrega a Mbappé. Cabe cualquier interpretación: si el primer agarrón fue concluyente, si el central puso su pierna derecha por delante del francés para derribarle o porque se anticipó, si la acción mereció roja o amarilla. Tan interpretable fue que Figueroa llamó a Cuadra por si quería cambiar de opinión. No lo hizo. Mamardashvili detuvo el mal lanzamiento y el Bernabéu pitó a Vinicius, por el error y por entrometido. A la gente le pareció que Mbappé se había ganado el derecho a lanzar la pena máxima. Algo se está rompiendo en la relación Vinicius-público.

Un Madrid gélido

La era Lim le ha dado al Valencia un conocimiento alto de la que ahora es su Liga. Hace tiempo que sabe que ahí abajo se va despacio y se mira mucho a la competencia. Y al partido llegó cargado de malas noticias por los triunfos a domicilio de Espanyol y Alavés y también por las bajas propias que le condujeron a protegerse con una defensa de tres centrales y dos laterales suplentes. Sin embargo, el equipo de Corberán tuvo entereza: presionó, defendió bien y no renunció a los contragolpes. Le ayudó que los inicios del Madrid son siberianos.

Ancelotti, que en esto maneja información privilegiada, mantuvo a Valverde y Bellingham, dos que en la Copa parecieron acabar bajísimos de batería. Cierto es que a estas alturas, después de 51 partidos, los futbolistas tienen solo dos trabajos: jugar y recuperar. La tercera pata, el entrenamiento, está virtualmente erradicada. Pero ante su majestad la Champions, y más ante el segundo de la Premier, cualquier precaución parece poca.

Lo cierto es que Valverde no emerge ya como esa inagotable fuente de energía y, para colmo, se llevó dos planchazos de alto riesgo. Tampoco estamos ante el mejor Bellingham, aunque cuesta desengancharse de él porque su juego es irresistible, elegancia sin escaqueo. Y como Brahim y Vinicius quedaron fuera de cobertura, el Madrid de la primera mitad quedó reducido a las ocurrencias de Mbappé. Siempre le faltó algo para ser productivo antes del descanso: un toque en un defensa, una parada enorme de Mamardashvili, un fuera de juego, un resbalón inoportuno. Nadie se unió a su causa hasta la segunda parte, que es cuando aquí comienzan los bailes.

Un portero salvador

Lo cierto es que el Madrid empató a vuelta de intermedio, también en un córner. Lo botó Modric, lo peinó Bellingham en el primer palo y lo cazó Vinicius en el segundo. Y pronto también entró Rodrygo, porque la causa principal seguía pendiente.

Todo en el Madrid se volvió más intenso: la presión, las recuperaciones de Tchouameni, el alcance de Lucas Vázquez y Fran García, la participación de Vinicius. Casi todos se pusieron a la altura de Mbappé.

A medida que crecía el equipo de Ancelotti se encogía un Valencia ya muy aclimatado a la precariedad. Dejó de lanzar contras y se vio sumergido en su campo, cuando no en su área. Para aguantar así hacía falta organización, que la tenía; piernas frescas, que metió Corberán con tres cambios de golpe; fortuna y un porterazo, Mamardashvili, que le hizo la parada de la semana a Valverde, al que adivinó un remate en el área pequeña.

Esa resistencia comenzó a inquietar a Ancelotti, que acabó recurriendo a los reservistas para el arreón final, Endrick más Arda Güler. En definitiva, un Madrid a la desesperada que descuidó la espalda y se tragó, en el descuento, un segundo gol, de Hugo Duro, a centro preciso de Rafa Mir. El Valencia anda más allá de la convalecencia y el Madrid entra en la UCI. En Londres necesitará otra actitud y darle más calor a Mbappé antes de que piense que ha viajado en preferente de Málaga a Malagón.

Cambios

Rodrygo (56′, Brahim Díaz), Rafa Mir (58′, Umar Sadiq), Fran Pérez (73′, André Almeida), Hugo Duro (73′, Max Aarons), Pepelu (73′, Javi Guerra), David Alaba (76′, Vinícius Júnior), Eduardo Camavinga (76′, Fran García), Endrick (76′, Luka Modric), Arda Güler (84′, Lucas Vázquez), Hugo Guillamón (93′, Enzo Barrenechea)

Goles

0-1, 14′: Mouctar Diakhaby, 1-1, 49′: Vinicius Junior, 1-2, 94′: Hugo Duro

Tarjetas

Arbitro: Guillermo Cuadra Fernández
Arbitro VAR: Jorge Figueroa Vázquez, Jorge Bueno Mateo
César Tárrega (9′,Amarilla), Sadiq (45′,Amarilla), Maximillian Aarons (95′,Amarilla), Cristhian Ibarguen (97′,Amarilla).

Hender «Vivo» González

Con información de Diario AS